En esta vida, uno nace siendo lo que va a ser, pero sin saber lo que va a conocer.
Verdad es, que durante algunas etapas uno cree más en Dios, mientras que en otras lo rechaza como si le insultaran y esta fuese una idea para débiles. Esto no es fruto más que de la influencia que otras personas tienen en determinados momentos sobre nosotros y de nuestras propias necesidades.
Con la economía pasa algo parecido.
A lo largo del tiempo vamos adquiriendo como nuestros esos conceptos que tomamos como ciertos y universales y que, sin embargo, en muchas ocasiones cuando miramos atrás nos parecen cuanto menos que ridículos, a pesar de que antes íbamos pregonándolos cada vez que se presentaba la ocasión.
Así, una persona va creando en su mente una estructura de principios económicos, por influencia de otros o por necesidad, que a veces se van desechando, pero que en otros momentos se van reforzando, intentando siempre, siempre y siempre asociarlos a alguna ideología política-económica, viendo cuál la cumple y cuál no. Y nos llevamos desilusiones en ocasiones, al ver que lo que llevamos oyendo toda la vida en casa y aceptábamos como cierto, ahora no encaja con lo que vemos en ese momento.
Por eso creo que debemos aceptar como auténtico aquello que de verdad nos reconforte, al mismo tiempo que no paramos de añadir y quitar principios a la estructura económica que vamos formando en nuestra mente, todo ello más allá y por encima de las ideologías.
Mi propósito con este blog es el de ir conociendo detalles del mundo de la economía desde diversos puntos de vista. Para ello colgaré artículos con mi correspondiente opinión, o simplemente anotaciones que se me ocurran. Aprovecho para invitaros a participar con vuestros comentarios y hacer que esta experiencia sea mejor.
Espero que lo pasemos bien y que aprendamos muchas cosas.
Un saludo.
Javier Teruel Abril.
Procesos de aprendizaje.
Hace 11 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario